México figura entre los paÃses más peligrosos para ejercer el periodismo.
Por: Agencias
Veracruz.- Cuando Carlos David Chávez, universitario del estado mexicano de Veracruz (este), decidió estudiar comunicación, su padre reaccionó dramáticamente: “¿Quieres ser periodista? Te vas a morir de hambre, no vas a tener trabajo. ¡Te van a asesinar!â€
México figura entre los paÃses más peligrosos para ejercer el periodismo con más de un centenar de comunicadores asesinados por causas ligadas a su trabajo desde el año 2000. Una veintena de ellos fueron ultimados en Veracruz, la región más letal del paÃs.
El martes mataron a tiros al periodista Cándido RÃos. Es el décimo comunicador que cae este año en México y el tercero en Veracruz, luego de Ricardo Monlui, director del diario El PolÃtico, y de Edwin Rivera, camarógrafo hondureño que se autoexilió tras ser amenazado.
Muchos de los crÃmenes ocurren en pleno dÃa, en total impunidad. Más de 90% están sin castigo. Algunos son atribuidos al narcotráfico que golpea a México desde hace una década, otros a la autoridad misma.
Esta violencia, sumada al escaso mercado laboral y bajos salarios para un oficio sin horario –de 300 a 700 dólares mensuales promedio–, se resiente en las escuelas de periodismo, donde contados jóvenes sueñan con ser reporteros.
“Ha disminuido enormemente el gusto por el periodismo ‘reporteril’, del reportero, el que va al campo, el que va a levantar información. Y especÃficamente aquellos que quieren dedicarse a la sección policÃacaâ€, dice a la AFP Marco Malpica, director de la Facultad de Comunicación de la Universidad Veracruzana.
Esta universidad, localizada en el puerto de Veracruz y la primera entidad pública en ofrecer periodismo, registró en cinco años una caÃda de 35% en el numero de aspirantes a Comunicación.
La Escuela de Periodismo Carlos Septién GarcÃa, una institución privada en Ciudad de México y decana de la especialidad en el paÃs, inició este año un nuevo curso con 75 alumnos contra 110 de hace un lustro. Es resultado, entre otros factores, del deterioro de las condiciones del trabajo periodÃstico, reconoce su director, VÃctor Hugo Villalva.
“TerminarÃa en un hoyoâ€
ArtÃculo 19, organización defensora de la libertad de prensa, observa preocupada esta violenta escalada y sus implicaciones para el desarrollo democrático en México.
“La falta de nuevas generaciones de periodistas hará que existan vacÃos en la historia, que las verdades oficiales no puedan ser contrastadas con otras verdades. No habrá posibilidades de conocer la verdad, de generar memoria. Esto hace perpetua la censuraâ€, dijo a la AFP Ana Ruelas, directora de ArtÃculo 19 en México.
Estefani Gámez, de 18 años, estudiante de la Universidad Veracruzana, dice que lo suyo es la fotografÃa artÃstica. Del fotoperiodismo no quiere saber nada. “TerminarÃa en un hoyo, en alguna fosa comúnâ€, resume.
Carlos David Chávez, de 22 años, cuenta que tranquilizó a su padre cuando le dijo que se especializará en comunicación organizacional. No le atrae el periodismo porque junto con la violencia “algunos medios han perdido la ética, sólo les importa vender cuando hay un asesinatoâ€, critica.
Angel Antúnez, de 18 años y originario del balneario de Acapulco (sur), entre las localidades mexicanas más violentas de México, inicia sus estudios en la escuela Carlos Septién GarcÃa. Sueña con un programa televisivo y dice ser consciente del riesgo de ser periodista, sobre todo en su ciudad natal.
“Es algo que pasa, es como preguntarle a un doctor si teme que se le muera un paciente. Eso se va quitando con la experiencia, pero obviamente siempre va a haber cierto miedoâ€, comenta.
Nuevas alternativas
A Malpica se le quiebra la voz cuando se le pregunta sobre los egresados de la Veracruzana asesinados. “Pierdo el númeroâ€, dice al reconocer el impacto de estos crÃmenes entre los estudiantes.
Sólo 20% quiere especializarse en periodismo, 50% busca comunicación organizacional y 30% elige tecnologÃas. “Y de los periodistas, se inclinan más por lo deportivo, financiero o conducir noticierosâ€, explica.
La Carlos Septién GarcÃa, enfocada al trabajo periodÃstico, registra la misma tendencia mientras que los padres son quienes más se inquietan por la violencia.
“Damos pláticas informativas y nos interesa que también vengan los padres y generalmente hay un cuestionamiento sobre el futuro laboral, el asunto de la seguridad, la violenciaâ€, explica el director Villalva.
La Universidad Nacional Autónoma de México, la mayor de Latinoamérica, no es ajena a esta decepción, reconoce VÃctor Manuel Juárez, exreportero, columnista y vocero de la Facultad de Ciencias PolÃticas y Sociales.
“Los jóvenes van más por marketing, producción y realización televisiva, les atrae salir en televisión. Paradójicamente, aún cuando Comunicación es la carrera más demandada de las ciencias sociales, es la que menos reporteros produceâ€, resume Juárez.
Con información de AFP